Conserve un registro de pago completo y actúe con rapidez ante cualquier anomalía
Mantenga un archivo organizado que incluya el contrato, las facturas proforma, las facturas comerciales, los datos bancarios confirmados, las notificaciones de cambio de cuenta, los justificantes de transferencia, los correos electrónicos o conversaciones relevantes y las pruebas relacionadas con cada hito. Para cada transferencia, registre el importe, la divisa, el beneficiario, la fecha, la persona que la aprobó y el motivo de la liberación del pago. Mantenga un único historial de pago completo para que la operación pueda revisarse sin tener que reconstruirla a partir de distintas bandejas de entrada.
Si sospecha que el dinero se ha enviado a una cuenta incorrecta o fraudulenta, póngase inmediatamente en contacto con el banco emisor y pregunte si la transferencia puede detenerse, recuperarse o rastrearse. A continuación, informe al proveedor mediante un canal de confianza, conserve todos los mensajes y registre la cronología de los hechos. Actuar con rapidez puede mejorar las opciones de respuesta disponibles, pero la recuperación de los fondos no está garantizada. Siga las instrucciones del banco y solicite asesoramiento jurídico o financiero profesional cuando el importe en riesgo sea significativo.