La capacidad máxima suele referirse al número de usuarios que una configuración específica del parque está diseñada para admitir bajo determinadas condiciones. Esta cifra resulta útil para comparar distribuciones, seleccionar el tamaño de los equipos, planificar el espacio y analizar el proyecto con el fabricante.
Sin embargo, esta cifra no constituye una instrucción para la operación diaria. Es posible que un parque diseñado para un mayor número de usuarios deba funcionar por debajo de esa capacidad en determinados momentos. Por ejemplo, una distribución con varios toboganes, torres, atracciones de escalada y zonas de juego abiertas puede distribuir bien a los visitantes cuando las condiciones son estables. No obstante, puede ser necesario reducir el límite operativo si una atracción se congestiona, disminuye la cobertura del personal o las condiciones meteorológicas dificultan la supervisión.