Para un parque acuático inflable comercial, una operación madura no significa perseguir el “cero accidentes”. Significa operar de forma legal y conforme a la normativa, establecer sistemas profesionales en procedimientos, diseño del parque y gestión diaria, y mantener límites claros de responsabilidad respaldados por pruebas trazables.
Basándose en experiencias reales de proyectos en múltiples países, Bouncia ha comprobado que, cuando estas bases están bien establecidas, los operadores pueden responder a incidentes imprevistos con mayor confianza, estabilidad y protección legal, reduciendo de forma significativa el riesgo de responsabilidad de los parques acuáticos inflables comerciales a largo plazo.